miércoles, 13 de agosto de 2008

El Poema comienza a echar humo

No soy yo son mis ganas de cenar, pero quiero seguir escribiendo,
quiero comerme los versos, tragar cada punto y final para comenzar de nuevo sobre una línea
en blanco línea que se enreda entre los dedos de la inseguridad,
línea que se adelanta a mis pasos sobre el abismo, línea que dibuja la lluvia y la silueta de los árboles.

No soy yo son mis manos las que hurgan en tus ganas de besarme, las que atizan contra tus ventanas negras las abejas del colmenar viejo.
No soy yo, que son las fauces de las urbes que se tragan tu sueño.

Siéntate conmigo, en el bordillo y contemplemos cómo se inflan de poemas
callejones cerebros y azoteas, cómo comienzan a echar humo….

3 comentarios:

Anónimo dijo...

si,... puedo ver el humo...
precioso!

ksp

fran dijo...

vale, me sentaré contigo en el bordillo y observaremos... pero luego no me digas que tienes hambre!!! un beso!!

Giovanni-Collazos dijo...

Precioso poema...

recuerdo el recital del Matadero tr3s, cuando entrelazamos este poema con el mio, del mismo titulo...

Un beso.

Gio.