miércoles, 13 de agosto de 2008

Fuerzas Telúricas

Si de la sombra de tus pies nacen girasoles blancos,
no tengo más que pedir tus zapatos.
Saltaré de canto en roca como el zapatero de lagos sombríos.
Mis cabellos cubrirán tu pecho en el descenso.
Sucumbiendo mi boca al sabor visceral de tu centro.
No quiero ser el pez atrapado en tu espalda.
Tampoco clavarte espinas en el alma.
Quiero soñarte campana de medianoche que enciende la luna en el espejo de mi vientre.
Silueta en carne viva, sumisa de tus besos y caricias, arrastras mis deseos más allá del verdín de las montañas y en rebeldes grutas convexas me amas.
Trigonometría óptica de lunares en tu espalda
son el prisma por el se cuelan los versos que jadeo sedienta de tu lengua.

1 comentario:

Eider dijo...

Comienza piano y sigue fortissimo!¡Que suene la música! ¡Bravo!