miércoles, 13 de agosto de 2008

Pasaremos a la trastienda de historias amorosas

Olvidadas en paredes de papel secante,
Quedan tus lágrimas muertas de sed.

Tratas de agarrarte a cualquiera de los recuerdos
que cuelgan de estas paredes tubulares

Son como luciérnagas que alumbran la oscuridad
Y así, no tienes tanto miedo.
Pero de qué tienes miedo?

Poco a poco la balanza se va inclinando.
Poco a poco tus ojos se van cegando

Se abrirá una herida, que te hará pasear el luto
Por las calles de mis interlineas
Serás la mirada del despecho, que dura un invierno

Pero no llorarás cuándo me vaya,
Recuerdas? Las paredes de papel?
Encuentra el reflejo barroco que se levanta ante ti,

Para tu asombro
soy yo quien mendiga besos acuosos de tipos malsanos
Quien arrastra su hígado alcoholizado
Y quién trata de encorchar ese agujero negro
Ese agujero negro,que destila sal.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tu y yo si que pasaremos a la trastienda.. como fieles compañeras!Me encanta este poema..

Y me encanta verte crecer, a mi lado, con tu arte paralelo.

Es un viejo dicho, no muy poético porcierto, el que dice "quien la sigue la consigue". No tengo más palabras en este momento.

jjejejjeej.......lucero.