miércoles, 24 de septiembre de 2008

Un Corazón en casa

De la pared nace una viga que viene a morir a mis pies desnudos.
Esquinado tras ella, he sentido un corazón que late en el eco mi cuna vacía.
Su densa presencia concentra la carga en un punto;
son excesivos kilos de soledad gravitatoria
los que sangrarán las grietas,
derrumbando el amanecer de mis delirios funambulistas.
Caerán entonces las liras por tu amor, como lluvia de atajos hacia luna nueva.

¿Qué vale un sueño llorado?

El agua lo ha delavazado y sólo queda una película de nada;
un recuerdo, una espina de pescado.

El sueño muerto deja una cicatriz de contienda contenida,
expieriencia perdida entre el rumor.
Horas deshechas.

Negarse un sueño, es aniquilar la propia voluntad
subir el paso al cauce de la sociedad,
sometiéndote.

No hay sueños para el alma... fallece por inanición.
Camino sin sombra.
No hay sueños en espera...me guía la gravedad.

martes, 16 de septiembre de 2008

Corazón de alga

Siento el peso del corazón,
se ha escondido tras las algas.
Ha comenzado su cristalización oceánica;
metamorfósis del rojoazul
lo se por los pinchazos que decaen bajo la piel
lo se por su calma antisocial ,
lo se, porque está preparado el contenedor de corazones
donde irá a parar.

No puede sentir.
No - no, no puede sentir!
No
puede

Exposición al Sol de un cadáver

Se ha acartonado un corazón , en el interior de los huesos,
ahí está, quemado por el desierto, pidiendo aún agua.
Sus huellas lo han marchitado.
a su lado, qué paradoja, un reloj de arena dicta el tiempo
para la última espiración.
La expiación de los pecados será por fin su descanso.