martes, 16 de septiembre de 2008

Exposición al Sol de un cadáver

Se ha acartonado un corazón , en el interior de los huesos,
ahí está, quemado por el desierto, pidiendo aún agua.
Sus huellas lo han marchitado.
a su lado, qué paradoja, un reloj de arena dicta el tiempo
para la última espiración.
La expiación de los pecados será por fin su descanso.

1 comentario:

Anónimo dijo...

lo has escrito pensando en mi vida ultimamente??jejej.....L.