viernes, 21 de noviembre de 2008

La Visita

Ahí viene, arrastrando su gordito maletín de diario,
tirándolo de escalón en escalón hasta llegar a su puerta.
La puerta de su casa, su casa vacía,
vacías la casa y ella.

Abre la puerta y se llena de plantas y voces radiofónicas.

Canta una canción que mana del recuerdo
y se llenan ella y la casa
y hay tanto por hacer que da vértigo tan sólo el comienzo.

Desbordada al fin por la locura que supone poder hacerlo todo,
se queda quieta.
Aquí la encontrareis,
hasta que vuelva a arrastrar su regordete maletín de diario
escaleras abajo.

3 comentarios:

Clarisa Vitantonio dijo...

Jana,
Que bueno que vuelvas a regalarnos tu poesía. Y has llenado la casa. La casa y yo. La repetición y la música ha sido un gustazo!!!.
Besazos
Clarisa

Anónimo dijo...

Tú no estás vacía....¿vale?

Anónimo dijo...

lo que hay que hacer es dejar ese maldito maletin que tanto cuesta arrastrar y viajar unicamente con nuestro cuerpo y mente...

la liada es que el asa del maletin la tenemos bien pegada a nuestra manita (o espalda si te descuidas) desde canis.. pero todo es mas leve de lo que pensamos..

una antisocial de vez en cuando...