domingo, 28 de diciembre de 2008

el despiece

Me he quemado el esófago,
al tragarme tu corazón que
ha caído en mi estómago como un golpe seco.

Tengo entre mis manos articuladas
tus tripas blandas, rosadas, viscosas
las he anudado en ancla y ya sin ellas
tus ojitos me miran sin pestañear
reproches.

He continuado piafando el total de tus pulmones hasta
curarlos de oxígeno.

Girones de piel,sobre este frío,
que no han servido mas que para
descubrir músculos correosos, imposibles de digerir.


Finalmente caigo en un estruendo, con todo mi peso metálico
al saber que en el fondo sólo había huesos,
ninguna sustancia, no se, negra o corrosiva, nada
nada que explicara
tu personalidad hiriente.

3 comentarios:

La Habitacion invisible dijo...

Ijana,feliz año nuevo!
eso primero que nada,y luego,cuesta explicar ,tenemos los sintomas,queda la sicatriz,y asi y todo,la causa pierde forma
sera mejor asi?
no lo se ,al menos yo no lo se
saludos
Esteban

Clarisa Vitantonio dijo...

UFFF,
cuanto dolor y que belleza en las palabras a pesar del dolor. Que bueno volver y encontrarme con estos poemas.
Besos
Clarisa

La voz azul (lailola) dijo...

Janín, aquí he de decirte que me cuesta más encontrarte. Mi tripódromo me dice que te enrevesas, tú escribes muy bien, pero aquí... ya sé lo que, quizás, ocurre. Cuando eres Leonor, eres diáfana, pues tienes claro lo que ha de sentir una señora de 80 años, pero quizá no tienes claro que ha de sentir una mujer de 27 que se siente como una niña y a veces como una vieja!! y entonces, como expresas tu lío, tus palabras se lían, y yo no te encuentro. Tienes frases brillantes. No te duermas, no te esfuerces a medias en los escritos, esfuérzate en cada coma y en cada punto, ese es también mi error. Haz que todo esté cuidado, no lo dejes cojo, no le dejes el peso del escrito a las frases brillantes porque se van a perder entre las demás. Con Leonor lo haces, hazlo también CONTIGO. y si te hace falta, ficciónate. Sé Ijana de Aras. O quien quieras. Richard Bach dice que hagas la prueba de ser ficticio, y comprobarás que a veces los seres de ficción son más auténticos que los de carne y hueso y de corazón palpitante.