jueves, 7 de mayo de 2009

El Ojáncano

Mira que el humo nos envuelve en un ambiente suave...

Desde el otro extremo del salón
advierto tu presencia de cíclope zalamero
desnudando tus ideas entre mi cinturilla.

Mientras giro el picaporte almendrado
desvío la atención a tus dedos
roneando entre la nuca.
Siento la presión sobre mi espalda...

Soy la doncella raptada.

1 comentario:

Giovanni-Collazos dijo...

Levas mucho sin escribir en el blog y de pronto arremetes con versos deliciosos...

Que bueno verte escribir, por acá.

Un beso.

Gio.