martes, 25 de agosto de 2009

El viaje - 1ªparte -

Justo antes de irme abandoné mi casa:
el tazón a media leche y los canales de mis labios sobre su cuenca, la miel sedimentándose. Los cristales frenando el amanecer, la luz desnuda de la habitación del Sur.
La sábanas muertas al despertar, el mantel al aire libre.

Abandoné los suelos bajo el sofá, las alcayatas tras los cuadros, los zapatos ladeados, los calcetines del revés, la lavadora quedó atónita.
Las plantas se alargaron en la despedida y la casa cayó en dos vueltas bajo la presión del cerrojo, más grave que el eco del tacón.
La casa, con el techo, las paredes, picaportes, mesas, armarios, la casa y sus olores, la música latente, la ropa desechada para el viaje, los papeles y periódicos pasados, los libros leídos y los expectantes...
Toda la casa se arrastró, replegándose contra la mirilla para verme desparecer en la luz libertaria que baña el hueco del ascensor.

jueves, 6 de agosto de 2009

Las montañas se contienen a sí mismas y a los ojos de quien vive prometiénose cruzarlas.
Estamos todos boca abajo, como en una campana de latón; el suelo se aplasta contra mí...yo sólo ofrezco resistencia.

Ese maldito motor, como las farolas, asesina el anonimato y parte del miedo.
Oigo conversaciones sin eco, en la planicie de un porche, es una sobremesa nocturna, grillos, la oscura carretera...

la lana de esta toquilla negra roza mi piel
la cinta de raso cae sobre mi muslo izquierdo.

Cabo de Gata, Almería. España
Agosto 2009