miércoles, 3 de febrero de 2010

No te han arrojado los vientos... estás entero y a salvo,
eres tú mismo,

¡tú! ¡tú! ¡tú para siempre jamás!
Walt Whitman.


Vivir sola se presentó como una dura batalla
y ha sido un dulce paseo por mis proverbios.

luz limbo

La idea de escribir genialidades se me ha quedado estancada como el agua del puerto,
agua triste que cubre un redono machón de madera
que apesar de la sal resite el sol y la soga.

Agua que refleja la luz, luz baja, luz que decae en el reojo de la emociones.
Luz que dicta el fin de la reflexión, luz nostalgia,
que no calienta, luz limbo.

que pesa sobre los párpados y empuja los ojos
bajo ese agua espesa y dura que no te refleja.