lunes, 3 de mayo de 2010

No pienses, no sientas, quédate congelada vigilando las nubes pasar.

no pienses. no pienses hasta que se disuelva entre el esternón y las lumbares.
No pienses. No sientas, ssshhssshshhshshshssh....
Disimula bajo el pasar de las nubes grises.
Refugiate a hurtadillas entre los coches... que no te encuentren.
Que no te encuentren tus malas lenguas.

Analiza sólo la objetividad, sólo hechos como pruebas.
Lee con la lejanía del juez.

La subjetividad te hace humana, ser humana es dolerse, deshidratarse en decisiones constantemente juzgadas por autocódigos de autocontrol del comportamiento autoinstructivo.

Ser humana es no controlar la mente de los demás, ser humana es asumir que tu mente puede desbordarse.
Ser humana es saber que contigo conviven otras que se llaman como tú y acallar sus voces es anilquilarte.

no pienses, lee.
La vida de otros es un bálsamo contra reflexiones profundas.

no pienses confía.no mires, no escuches confía sólo confía en que tú eres tú.

Atropellada por luces y luces y luces y luces y luces y luces que giran y colorean los espacios entre las cabezas de mucha gente, gente desconocida que respira sobre ti, que te roza, que te asfixia que te balbucea.
islotes de gente apelotonada que te sonríe, otros que ni te miran. Gente que te aparta.
Alfombras de gente cerrándote caminos, atracándose de oxígeno.
Gente que no capearía tu ataque de ira.

...no pienses, no sientas, congela las nubes...

Mi cabeza es cabeza de camión y conductor borracho, apático que no quiere que Nada le importe y Nada, le importa lo suficiente como para encerrarse tras sus paredes de ojos cerrados.
No quieren ver, no quieren oir,
sólo esperar que pasen las jocosas nubes grises.
Dictatoriales, que me anuncian débil.


Las circunstancias son arpías que te picotean
y las implacables consecuencias, el dedo de la institutriz.

1 comentario:

Ernesto Pentón dijo...

Un gran poema...
...y sin embargo, eres libre.