miércoles, 23 de noviembre de 2011

Nov. 2011




Materiales: Posca blanco sobre film como envoltura. Base, acrílico sobre cartón. 

Medidas: 15x10cm.

Texto: Tengo sed de savia exclusivamente agria, amargamente bella, condensadamente oculta, sentimentalmente mía, borrascosamente inalcanzable, supeditada a la alegría, melancólicamente romántica, asquerosamente irresistible. Tengo hambre de árbol, de tierra, de húmedo calor compresivo, de presión arterial baja. Quiero armónicamente agua y espontáneamente huracanes y galernas...zozobro a la vista de todos...y qué me importa a mí!?!

domingo, 16 de octubre de 2011

una sábana blanca se deja atravesar por el nordeste... 
el viento la sacude la asedia la conmueve
asida a su cuerda se deja libre

martes, 20 de septiembre de 2011

vuelta a la noche,
he conservado mis ríos
Satinadas cucarachas rojas llenan tu boca...
apoyado sobre el cemento con quietud obsesiva  y la mirada fija en la luz blanca
que del techo cuelga.

desde lejos te observo como a una película de asco y drama.
ellas trepan por todo tu cuerpo y se empujan atraídas por el pánico.

engulles la infección de las calles
y te muestras haciendo de tí.
Si me esfuerzo
si me enrosco
si me estrecho
puedo colarme por la huella de una piedra en el barro.

quedarme bajo tierra
no sol
no lluvia
no viento

envuelta en la presión uterina,
en el calor, entre el grano de la tierra y
respirando aquí
en lo oscuro... siento que me hago más fuerte.

Respirando aquí en lo oscuro en lo prieto en lo cálido y húmedo...
hasta que la ansiedad muera.

RespirorespirorespirorespirorespirorespirorespirorespirorespiroRespirorespirorespirorespirorespiroRespirorespirorespirorespirorespirorespirorespiroRespirorespirorespirorespirorespirorespirorespiroRespirorespirorespirorespirorespirorespirorespiroRespirorespirorespirorespirorespirorespirorespiro respiro respiro respiro  repiro  respiro  respiro   respiro   respiro   respiro    respiro    respiro    respiro      repisro       respiro        respiro       respiro         respiro          respiro                        respiro                    respiro                  respiro                
respiro                                          respiro                                   respiro
respiro                                                                                                                          respiro
respiro                                                        respiro                                                                       respiro
respiro
respiro
respiro


respiro


                              respiro                                                    respiro
   



rEssssspirooooooooooooooooo ......
inSSsssspiroooooooo.



domingo, 24 de julio de 2011

cede el saco
cede la cuerda
cede el techo.


¿Salgo o no salgo?


**Poema llevado al arte de acción o poesía escénica. Performance
Lugar: Ensenada del Arte, Santander.
Año: 2011

martes, 19 de julio de 2011

llegó con su maleta llena de libros,
entonces supe que se quedaría.

jueves, 13 de enero de 2011

Apariciones

La vieja olía a vapor y yo a perfume caro,
denso, romanizador,
como al ponerte tacones
supeditando el carácter a la apariencia,
poseyéndome por otra.

La vieja beige,
se desvanecía entre las manecillas,
se resbalaba por la covadonga del pasamanos
y bajó del autobús envuelta en una pálida arruga,
como un péndulo, parecía no caminar por la acera,
debía de estar buscando un corredor que le llevara.

El autobús, tan azul como de costumbre abordó el tunel como en una inmersión,
me bajé en la próxima parada ,

no había peces
sólo personas y un rumor de sal.

Caminé como siempre, más de lo esperado,
el cielo se cubría con un párpado de niebla.
Mi perfume caro no hacía más que despedirse, como en un romántico drama,
caminé, un poco más deprisa, cuidando de no perder mi sombrero imaginario y rosa.
Me descalcé llegada la pradera que sostiene el ayuntamiento (a veces blanco, a veces gris).
esperé con el recuerdo del vapor, el aliento salino,
el sombrero y el tiempo,

El día se había comprimido, hacía sol y era de noche,
como si el mediodía y la hora punta se hubieran quedado entre paréntesis,
y allí mismo de espaldas al reloj,
el frío ya casi me tenía como a las farolas
pero supo despreciarme a tu llegada.