sábado, 28 de febrero de 2015

1
Abrazada a tí, mordisqueo tu pezón izquierdo con ensañamiento, mientras ascendemos hacia el cielo azul. Al mismo tiempo, que el jaguar que espera entre los olivos, se va haciendo más y más pequeño.

2
Debe ser que hemos regresado. Amanece. Abrazados sobre tierra roja nos despertamos con su respiración. Quiere saber quienes somos, qué hacemos ahí, si somos comida o amenaza. El miedo nos mantiene inmóviles. Respira junto a tí, te lame la cabeza. Te abrazo fuerte para que no te muevas. Respira sobre mí, me lame la nuca. Su lengua es enorme, redonda, caliente. Estoy esperando la muerte o la victoria.